domingo, 7 de octubre de 2007

Ayyy... el otoño...

El otoño ya ha llegado. Y no está mal para ser mi primer otoño. En las tierras de mi viejo los años se cuentan por "abriles" así que supongo que por casa se deberían contar como "octubres". Esto no aporta demasiado pero a veces me gusta discurrir hacia ningún lado, debe ser hereditario.
Yendo a las novedades, pues esto de habitar la galaxia se me da bastante bien. Mis cólicos ya no son tan violentos como otrora y aunque no duermo mucho más, sí que no tengo aquellos ataques de llanto producidos por los repetidísimos dolores de panza. Ya empiezo a tener un estómago bien desarrolladito.
Me sigue apasionando la leche (por supuesto) y será por eso que ya peso cerca de 6,20 kg, lo cual es como decir que ya me falta poco para duplicar mi peso de nacimiento.
Sigo de paseo en paseo, y ahora le he agregado a mi Guiu-tour un fuerte contenido intelectual: ayer (sábado 6 de octubre) fui a una conferencia sobre la relación entre la literatura del siglo XVIII y la educación de los niños. No tuvo desperdicio: desde que llegué hasta que nos fuimos (mis padres tuvieron el detalle de acompañarme...) nunca dormí tan placidamente. Qué bien que estuvo!!!! Y continuando con los detalles y muestras de solidaridad, mi viejo también se echó una siestita. Esos son padres! Mami, como siempre, se quedó atenta para contarnos todo con pelos y señales. Eso tiene un nombre: trabajo en equipo! Después, como es normal, fuimos a tomar algo a la Rambla del raval para recuperar energía después de tanto darle a la neurona...
Bueno... ahí van más fotos...