miércoles, 28 de noviembre de 2007

Mallorcazzzzzzzz...

Sólo sé que mi larga vida (de la cual ya he transcurrido practicamente 4 meses) se ve nuevamente en una situación claramente singular. Soy un Adelantado. Sí, un adelantado. Que sí, como aquellos que hace 5 siglos cruzaban no sabían bien qué mar para llegar a no sabían bien qué tierras. Y que se subían a unas naves que pocas garantías ofrecían de llegar a ese nosesabedonde en un nosecuanto. Sí, desde hace pocos días que yo también he cruzado la mar para ir en busca de nuevos horizontes desde los cuales saborear el mismo y diferente cada día sabor de la lechita materna. Claro, viene al caso comentar que para poder sobrevivir a esta travesía, me la he traído a mi madre para que haga de nave nodriza, en sentido total de la palabra. Mi padre, se ha quedado en casa, que alguien tiene que proteger mis bienes en tierra. Lo cierto es que estoy en las Baleares, que son unas islas. Que para decirlo más claro una isla es como un continente pequeñito. O un promontorio grande. Una piedra más alta que otras piedras más un agua que llega hasta una altura que tapa a las demás piedras más abajo. O sea, creo que se entiende, no? Mas allá de estos capitales conceptos, la cuestión es que estas tierras esconden un extraño misterio (vale, todos misterios son extraños). Es que aquí, la gente duerme. Y eso sería normal... pero es que no para de dormir. Es que el aire, como es sabido, en toda tierra exótica, es diferente. El otro día veía a Tomás Molina y de allí pude concluir que muy posiblemente la cercanía relativa a las zonas con emanaciones volcánicas del sur de Italia combinadas con la reacción del anticiclón de las Azores que genera un remolino ascendente al mezclarse en la tropósfera reaccionan liberando un oxidrilo combinado que da sueño. Esto es así, lo prometo: da sueño. Y cuando no estás acostumbrado a este extraño fenómeno, pues que te quedas irremediablemente dormido. Y es que, chico, no puedes parar. Yo desde que he llegado, y de esto hace ya unos... 4 días, es que debo haber estado despierto (y no exagero, bueno o puede que un poco) unas... 4 horas! Y eso es muy poco tiempo. Ahora, imagínate que vienes a trabajar: imposible. A no ser, claro, que tu trabajo lo puedas resolver con un cuarto de hora al día de faena. Hombre, que si lo comparas con algunos rendimientos de algunas empresas que conozco... casi que lo doblas. Pero bien, a los altos rendimientos a los que yo estoy acostumbrado esto es muy poca cosa. Es que no me da tiempo ni para llorar. Ya no te digo de patalear y quejarme repetitivamente durante larguisimos minutos que, ya se sabe, se me da como a nadie, es uno de mis talentos naturales. Pero es que toda actividad que dependa de la voluntad queda desterrada por esta vorágine soporífera que nos limita a la subcategoría de amebas engripadas o paramecios de bajo valor cromosómico. Cómo puedo estimular mi creatividad para llamar la atención? Cómo entreno a los perezosos que quieren dormir nada menos que toda la noche para que dejen de hacerlo? Cómo defender a mi generación actuando en consonancia con mi edad? Cómo atiendo éstas, mis grandes y de momento únicas responsabilidades? Cómo respondo a las atenciones y cuidados que me dan mis tíos y primos de aquí (claro, ellos ya hace años que viven aquí y ya no padecen este raro mal) cómo hacer que no lo vean como un gesto de ingratitud, de desinterés? No tengo ni idea. Y con esto de las ideas... es extraño... hoy me he quedado pensando, pensando ideas que al fin, son palabras y por lo tanto ya no tan ideas sino mas bien el formato de unas ideas que deberian no tener forma, como las que traigo de fàbrica, sino guardadas y encajadas dentro de unos contenedores a los que les llaman contenido. Total, que esto de las palabras es un lio. Esto me preocupa.. y la verdad que.. y lo digo en serio es que hgtys...y por lo tanto optr... mmmm... y es que ... nmmmnndmjd... que sueeeeño...`pov kiurtsj mkfjgu zzzz zzzzzzz zzzzzzzz zzzzzzzz zzzzzzzzz zzzzzzz zzzzzzzzzzz