miércoles, 30 de abril de 2008

Abandono.

Abandono. No hay otra palabra que defina mi ausencia. Aunque claro, no justifica pero explica el decir que han habido muuuuchos cambios. La Iaia Mercedes se va pasado mañana, día 2 de mayo. Pobre, lo que la he hecho trabajar. Porque ya no peso 10 kilos, según mi visita de ayer al pediatra ya estoy en 12,200 kg. O sea, un montón, ni más ni menos. Y es que no estoy precisamente piel y huesos... Según el pediatra la culpa la tiene mi viejo. Que era regordete a mi edad. Yo, como muuuy normalito: leche a las 8,00, pote de frutas a las 11,00, pote de verduras a las 14,00, yogurt a las 16,00, leche a las 19,00, un pote de papilla de cerales a las 21,00 y más leche antes de ir a dormir. A mí, me parece muuuuyyy poquita cosa (ejem..!)
Ya tengo dientes! Me salieron los dos centrales de abajo y uno de los de arriba. Por como va mi alimentación, los voy a amortizar rapidamente.
Ah, y ahora me cambiaron de casa! No, no de familia, sigo con los mismos papis, pero es que nos mudamos de casa. Ahora vivimos al lado del estadio del Barsa. Me gusta, pero la verdad es que por la noche me ha costado bastante adaptarme a la música de fondo: motos de baja cilindrada que arrancan en el semáforo queriendo llegar a 100 en 4 segundos (llegan a 4 en 100 segundos), el camión de la basura, tan sutil en sus mecanismos, y la gente con zapatos con tacos...cómo suenan! En fin... pero está bien mi barrio.